
Es una consulta frecuente de administradores de fincas y de propietarios que alquilan un trastero o una plaza de garaje: el inquilino deja de pagar, no contesta y el trastero sigue lleno de sus cosas. La tentación es abrirlo, vaciarlo y volver a alquilarlo. No lo hagas. Te explicamos qué dice la ley, qué pasos sí puedes dar y cómo se hace el vaciado cuando el trastero vuelve a ser tuyo. No es asesoramiento jurídico: ante un caso concreto, consulta con un abogado o con el administrador.
Lo primero: de quién es el trastero y qué contrato hay
La respuesta cambia según el caso:
- Trastero alquilado por un particular a otro. Es un arrendamiento «para uso distinto de vivienda»: se rige por lo pactado en el contrato y, en su defecto, por la Ley de Arrendamientos Urbanos y el Código Civil. El impago permite resolver el contrato y reclamar, pero por vía judicial.
- Trastero anejo a una vivienda (aparece en la misma escritura). Sigue la suerte de la vivienda: si el inquilino del piso deja de pagar, el procedimiento es el desahucio de la vivienda, y el trastero va incluido.
- Trastero o elemento común cedido por la comunidad a un vecino. Depende del acuerdo de la junta; si el vecino incumple, la comunidad puede revocar la cesión en junta, pero no entrar y vaciar sin más.
- Propietario moroso con la comunidad. La comunidad puede reclamar las cuotas por el procedimiento monitorio de la Ley de Propiedad Horizontal, pero no puede tocar el trastero ni su contenido: es propiedad privada del deudor.
Por qué no puedes vaciarlo por tu cuenta
Aunque el trastero sea tuyo y el inquilino te deba seis meses, su contenido sigue siendo suyo. Cambiar la cerradura, forzarla o retirar sus cosas sin una resolución judicial o su consentimiento por escrito puede constituir un delito de coacciones y obligarte a indemnizar por lo que había dentro, con el problema añadido de que solo él sabe lo que había. En la práctica, el propietario que «se toma la justicia por su mano» acaba pagando más que el moroso.
Qué sí puedes hacer, paso a paso
- Requerimiento fehaciente. Burofax con acuse de recibo y certificación de contenido reclamando la deuda, comunicando la resolución del contrato por impago y dando un plazo para retirar los enseres. Muchos casos se resuelven aquí.
- Propuesta de salida. Ofrece condonar parte de la deuda a cambio de la entrega de llaves y la firma de un documento de abandono del contenido. Suele ser más barato que un juicio.
- Demanda de desahucio por falta de pago (y, si procede, reclamación de rentas). Con abogado y procurador. Es el mismo cauce que para una vivienda o un local, aunque más sencillo porque no hay vulnerabilidad habitacional que valorar.
- Lanzamiento. El juzgado fija fecha; se recupera la posesión con la comisión judicial. Respecto a los enseres, la resolución suele dar un plazo al demandado para retirarlos y, pasado ese plazo, se consideran abandonados y el propietario puede disponer de ellos. Lee bien lo que diga tu resolución.
- Inventario fotográfico y vaciado. Solo ahora. Con fotos de todo antes de tocar nada y albarán de residuos, por si hay reclamación posterior.
«Cuando nos llaman para vaciar un trastero “que no es de nadie”, lo primero que preguntamos es quién autoriza y qué papel lo respalda. No es desconfianza: es la garantía de que ni el propietario ni nosotros tendremos un problema después.»
Equipo de vaciados de trasteros
Y si el trastero es de la comunidad y hay cosas de un vecino
Es otro caso típico: el cuarto de contadores o un pasillo del sótano se han convertido en trastero improvisado de varios vecinos. La comunidad sí puede actuar, porque son elementos comunes, pero con procedimiento: acuerdo de junta, comunicación escrita a los propietarios con plazo razonable para retirar sus enseres y aviso de que lo que quede se considerará abandonado. Cumplido el plazo, se hace un inventario fotográfico y se vacía. En estos casos trabajamos directamente con el administrador y facturamos a la comunidad.
Cómo se hace el vaciado una vez recuperado
Un trastero recuperado tras un impago suele llevar años cerrado: humedad, cajas deshechas, a veces plagas. El procedimiento que seguimos:
- Fotos de todo antes de mover nada, que entregamos al propietario o al administrador.
- Documentación y objetos personales (carpetas, fotos, documentos de identidad) apartados y entregados, aunque legalmente se consideren abandonados.
- Retirada y clasificación por fracciones: madera, metal, textil, RAEE y resto, con albarán de punto limpio o gestor.
- Limpieza y, si hace falta, desinfección para volver a alquilarlo.
Un trastero de 4-6 m² se vacía en una mañana desde 150 €; si son varios en el mismo edificio, el precio por unidad baja. Como empresa de vaciados en Madrid, atendemos a comunidades y administradores de toda la Comunidad; el detalle de precios está en vaciado de trasteros y garajes y, para inmuebles recuperados tras un desahucio o una ocupación, en vaciado post okupación.


